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Cristián Cuevas: “La actual conducción de la CUT ha sido la peor en 25 años (…) Llamaría a que otros puedan asumir el proceso de transición”

Ricardo Ffrench Davis

“El proceso fue viciado y fraudulento. Ellos (Figueroa y Martínez) no son los llamados a resolver esta crisis”, dispara el líder de Nueva Democracia y dirigente sindical sobre la fallida elección en la CUT. Llama a refundar la Central, sin burocracia sindical partidista, y cuestiona la irrupción presidencial de Lagos.

Cristián Cuevas hoy se mueve en dos frentes. Tras dejar su cargo en la Embajada de Chile en España y renunciar al Partido Comunista (PC), formó el nuevo referente sindical minero “Nelson Quichillao” -que lleva el nombre del subcontratista fallecido en 2015-, y fundó el proyecto político “Nueva Democracia”. Desde esa tribuna, se refiere a la coyuntura política y a la “guerra civil” que hay en la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) por su fallido proceso de elecciones.

¿Qué objetivos tiene el movimiento Nueva Democracia?

-Hemos venido trabajando hace cerca de un año en un proceso de diálogo con distintas organizaciones, con una militancia desde el mundo del trabajo, el movimiento socioambiental, de diversidad de género y el movimiento estudiantil, con la idea de ir construyendo un movimiento con militancia partidaria. Se constituyó una mesa a principios de enero y dimos el vamos a construir una nueva fuerza partidaria. El pasado fin de semana tuvimos un primer encuentro nacional. Esa instancia está mandatada para realizar un proceso de congreso en los próximos meses e implementar los ejes en función de la política de fortalecimiento territorial y alianzas.

Hemos definido que somos una fuerza política que tiene que recuperar su vocación de poder y construir mayorías en alianzas con otros. Ese proceso se está desarrollando. Hoy no estamos en la ansiedad electoral, pero sí entendemos que tenemos que participar de estos procesos y eso se resolverá en los mecanismos que institucionalmente nos vamos a dar. Pero cualquier fuerza que emerja tiene que disputar el espacio político electoral.

¿Cuál fue la motivación para crear este movimiento?

-Hay malestar social, el mundo político que administra el modelo no ha dado respuestas a las necesidades nuestras. Nunca le creí al proceso de transición porque al final se legitimó toda esta institucionalidad y la política de los consensos no generó la equidad que tanto se anhelaba. Hemos reflexionado que hay que hacerse cargo de este malestar desde el espacio colectivo. Fuimos observadores de las luchas en Magallanes, Aysén y Calama. Entendemos que la lucha social hay que politizarla en el sentido de una masa más consciente del malestar y de la descomposición del modelo. Entendemos que hay que hacer alianzas con otros porque no es suficiente hacer la lucha solos.

¿Cómo ha visto al Gobierno del cual usted también fue parte?

-Lamentablemente han ganado dentro del Gobierno los sectores neoconservadores de la Nueva Mayoría, dinamitando el proceso de transformaciones que se comprometió. Hay un colapso del Gobierno generado por la propia Nueva Mayoría y el misil que significó el financiamiento ilegal de las campañas políticas. Eso no tan sólo afectó al Gobierno, sino que pulverizó a la derecha. Tras eso no ha habido un relato, una conducción. Hoy se ha ido presidencializando la solución de la crisis. Eso es lamentable porque la gente no busca un candidato presidencial, busca una respuesta a sus propias demandas como la cesantía y el modo fraudulento en que opera el sistema beneficiando a las elites.

¿El PC, su ex partido, no ha hecho un buen contrapeso a los sectores conservadores en el Gobierno?

-Eso tendrá que responderlo el PC, pero creo que no se puede estar por un lado respaldando la AFP estatal y por otro, diciendo que no quieres privadas ni estatales.

¿Fue un error haber participado en el Gobierno?

-Las mayorías se construyen con sectores que somos diferentes y lo importante era dar cumplimiento a un programa que se comprometió frente a la gente. Nosotros nos planteamos terminar con las malas prácticas en la política, pero la Nueva Mayoría no erradicó eso. Yo me distanció de esa forma de hacer política.

¿La irrupción de Ricardo Lagos es el regreso de la Concertación?

-Lagos hace poco habló de una crisis, hizo una autocrítica de su propio tiempo de gobernanza. Creíamos que estaba pensando igual que las mayorías, pero detrás de eso había una señal de ordenamiento del modelo en función de la política de restitución del orden neoliberal. Nosotros rechazamos esa política de restitución, que se sirve a los grandes conglomerados económicos. Por tanto, ni Lagos ni lo que está dentro de la Nueva Mayoría es para nosotros una respuesta para satisfacer las necesidades de la mayoría. Los que quieren liderar el país tienen que caminar mucho por la calle y ser coherentes entre lo que se dice y lo que se hace.

¿Cómo ha visto la crisis de la CUT?

-La actual conducción de la CUT ha sido la peor en 25 años. No tuvo la capacidad de ponerse a la altura de las necesidades de los trabajadores, ni con las luchas sociales que se dieron en regiones. Por tanto, dejó de hacer lo que tiene que hacer un movimiento sindical. Se perdió una oportunidad histórica de trascender en la línea de lo que los trabajadores plantean. Vemos hoy una descomposición en la CUT, que es muy lamentable. No es bueno para los trabajadores lo que se ha vivido. Detrás de eso, hay dos grandes responsables: Arturo Martínez y Guillermo Salinas, que han impuesto un andamiaje fáctico, con una política del fraude, prácticas que hoy se deben erradicar.

¿Bárbara Figueroa fue capturada por esa burocracia? Fue ratificada como presidenta en la mesa de transición. 

-Ella nació como un actor de sorpresa, no tiene historial sindical. Por tanto, la respuesta a esto es su inexperiencia. Llamaría a los responsables de esta descomposición e institucionalización del fraude a que permitan que otros compañeros puedan asumir el proceso de transición. No es posible que ellos sigan sostenido a partir de poderes facticos el control del movimiento sindical.

¿Tampoco da legitimidad al triunfo de Martínez?

-Arturo tiene razón: el ganó, pero tiene que construir mayorías. Pero mantengo que el proceso es viciado y fraudulento. La mayoría de los trabajadores planteamos que ellos no son los llamados a resolver la crisis. Deberían entender que ya no es su tiempo y que deben venir otros a conducir el movimiento sindical. No es que yo lo vaya a liderar, pero hay que formar a las nuevas generaciones para que puedan restituir la fuerza del movimiento sindical.

 

Fuente: http://www.pulso.cl

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